Sobre Mi


Nico Barrios es el nombre artístico de Nico Rodríguez Frías.

Soy licenciado en Bellas Artes por la facultad de San Carlos de Valencia (UPV), cuando aún era una licenciatura y constaba de cinco años lectivos. Después he trabajado como becario erasmus por tres meses en la Scuola Internazionale di Grafica di Venezia, donde era co-responsable del taller de grabado y estampación, así como de la organización y montaje de algunas exposiciones artísticas. Tuve la oportunidad de hacer varios cursos sobre tipografía y caligrafía durante esos meses Italia.

Licenciado en Bellas Artes por la facultad de San Carlos de Valencia

 

Al margen del nivel académico, en el ámbito más personal provengo del movimiento del graffiti, que en su concepción más pura podría definirse como una composición estética de letras o palabras, dándole prioridad a la forma sobre el contenido de las mismas.

A parte de esta cualidad tan pareja al lettering, el graffiti tiene otras ventajas a nivel creativo como es la ausencia de límites estéticos, la infinita disparidad de estilos y referencias, la iniciativa individual de construir un estilo propio –de ser original-, la costumbre de trabajar en grupo, la libertad para encontrar referentes en cualquier ámbito del mundo artístico (fuera del graffiti), etc. Pero, sobre todo, el graffiti es una disciplina que pese la aparente competición y ego que se le atribuyen, nace de un espíritu altruista dispuesto a embellecer un muro público a costa del propio bolsillo con la práctica certeza de que más temprano que tarde desaparecerá, ya sea por una nueva obra del autor o por un lametazo gris de los operarios del ayuntamiento de turno. Y es que el graffiti siempre ha salido de dentro.

Rotulación a Mano / Lettering

Durante los últimos años, y desde el paso por Bellas Artes, el graffiti ha ido pasando el testigo a otras inquietudes artísticas, entre ellas el Lettering -o Rotulación a Mano-, que recoge de éste el amor por las letras como objeto estético. La –también aquí- disparidad de estilos (tipográficos, caligráficos, orgánicos…), las posibilidades compositivas, desde lo más tradicional hasta lo más moderno, todo el mundo de la ornamentación, de la filigrana, etc., hacen de éste bello oficio un infinito del que siempre puede sacarse algo nuevo y original. Actualmente compagino los distintos encargos profesionales que me van saliendo con un continuo proceso de investigación personal en busca de nuevos estilos artísticos, así como de un mayor perfeccionamiento de la técnica.

Muralismo

Otra de las ventajas del graffiti es el manejo de los grandes formatos a la hora de abordar una pintura. Desde adolescente aprendí la técnica del espray, y con la entrada en Bellas Artes aprendí la del pincel. A partir de entonces, y de la mano de esta evolución artística personal, el espray fue cediendo terreno a la brocha y actualmente trabajo ambas técnicas a nivel profesional. El formato mural alberga grandes posibilidades; muchas veces cuando se piensa en graffiti -o muralismo-, limitamos nuestras ideas a grandes ilustraciones o motivos figurativos (más o menos realistas), olvidando las posibilidades puramente estéticas que pueden provenir de ramas del arte como el diseño gráfico, la tipografía o el interiorismo, como puede ser un logotipo, un lettering gigante o una composición geométrica de colores planos. Actualmente estoy iniciándome en el antiguo oficio de la rotulación a mano, que aunque está orientado al arte de las palabras, también contempla la posibilidad mural.

Rotulación a Mano, Lettering y Caligrafía – Diferencias

Tiende a equipararse la Rotulación a Mano con el Lettering o con la caligrafía, cuando no son exactamente lo mismo. Si bien es cierto que las tres técnicas se tocan y comparten espacios comunes, difieren en algunos puntos tanto estéticos como técnicos. Se llama caligrafía a cualquier tipo de escritura realizable de un solo trazo, es decir, cualquier tipografía hecha a mano que permita escribir un texto continuo. El lettering por su parte se define más como un «dibujo de las palabras» donde las tipografías pueden construirse como una ilustración -con su boceto previo-, y cuyas formas atienden a estructuras más compositivas que admiten alteraciones de forma, elementos decorativos o combinación de estilos en pos de la estética final. Por último, la Rotulación a Mano tiene más que ver con lo que en el mundo anglosajón se conoce como Sign-Painting –pintor de carteles-, cuyo marco son formatos de medio y gran tamaño (aquí se toca con el muralismo) y su orientación profesional son rótulos o carteles de negocios destinados al público a modo de señalización o reclamo publicitario. El oficio de rotulista es antiguo y, como el luthier o el orfebre, cuenta con una técnica tradicional que emplea herramientas específicas para su realización. Su medio es el pincel largo y la pintura de esmalte para conseguir resultados resistentes y duraderos.

 

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